Todo un año.
Hace un año que empecé a escribir en un blog. Decidí sobre la marcha llamarlo Tonnerre de Brest. Había decidido leer Tintín desde el primer número y siguiendo el orden cronológico, por lo que era una de las expresiones que más se repetían. Y me gustó.
Escribí el término en la casilla para nombrar el URL y estaba disponible. Genial, ya era mío.
Decidí publicar en castellano y en inglés al tiempo, todas las entradas y pronto me di cuenta de que era una locura. Lo abandoné pronto. Desde entonces escribo en inglés cuando el tema tiene que ver con ese idioma y lo demás, la mayoría, en castellano. Y me sentí liberado.
Y escribí, poco al principio, y cada vez más. Tras los meses de julio y agosto, con el nacimiento de mi hijo (lo mejor del año), comencé septiembre con el convencimiento de que podía publicar todos los días. Un montón de entradas han seguido a esa decisión.
¿Qué es Tonnerre de Brest?
La idea de este blog es doble. Lo primero que tuve en la cabeza era dar forma a algo que llevaba tiempo haciendo. Quería dejar a mi hijo una colección de imágenes con cosas que me gustan mucho. Todo para poder contárselo más adelante y que no se me olvidase nada. Saqué del buscador de imágenes de Google un montón de cosas. Desde una ilustración de Spirou a una Gibson Les Paul. Luego pensé, ¿qué mejor sitio que un blog? Hacía menos de un mes que me habían enseñado a hacerlos en un curso de profesores y decidí echarme a la arena.
La otra razón era el sueño frustrado de tener un fancine. Lo intenté varias veces, pero fue imposible. Tonnerre de Brest se volvió ese fancine desde muy pronto.
Así que junté las dos necesidades y publiqué pensando tanto en dejar constancia de mis gustos, pero a la vez, pensar en las personas que me leen y darles algo de calidad (dentro de las propias limitaciones que tengo) que puedan disfrutar de una manera sencilla y directa. No estoy cien por cien satisfecho de la calidad de mis entradas, pero estoy convencido de que puedo mejorar y de que cada vez hay más vida en mis textos. Estoy lejísimos de publicar con tanta gracia como otros muchos amigos a los que leo, pero sigo empeñado en ello. Y os puedo asegurar que soy vago, pero muy tenaz.
La vida propia del blog.
Al principio, con Analytics, podía seguir la evolución de la gente que me leía. Es decir, yo solito. A los pocos días, tuve tres visitas. Dos personas se habían pasado por el blog y me sorprendió. Subió a diez personas más o menos diarias y estaba alucinado. Los comentarios tardaron. Pero llegaron.
Se me ocurrió publicar mi opinión de los álbumes de Superlópez y mi muy apreciado Kaximpo me descubrió. Cada vez que publicaba algo sobre el personaje, me comentaba. Estaba encantado. Tenía un estupendo feed back de lo que escribía. Me pareció una maravilla que alguien me leyera y me escribiera. Ahora que tengo muchos más comentarios, sigo sorprendido por la reacción de todos los que han leído las entradas. Sigue emocionándome.
Acabé con Superlópez y Kaximpo siguió ahí. Cuando pasé a la otra serie larga, Human Fly, di con Urko y a partir de ahí me acerqué a una comunidad de nostálgicos magnífica que me permitió descubrir unos blogs maravillosos e interesantísimos tras los que estaba un montón de blogueros que también se acercaron a leer asiduamente. Y lo mejor, que todos visitamos el mundo de los demás. Una red de creadores que comparte mucho de su propio mundo interior. Candela, Fauve, Juan, King, Pepe, Ramón, Victoria, los compañeros de Urko en Volviendo a lo de Ayer y muchos nuevos, como Anabel, Mi subconsciencia, JuanRa, Güely… Este es mi mundo ahora, junto a mi familia en casa, a los amigos y a mis alumnos y compañeros en el instituto.
Miro que tengo casi ocho mil visitas en un año, que los visitantes únicos crecen hasta llegar a los cincuenta y más de un día, cerca de noventa visitas han pasado por el blog. Son datos modestos, pero para mi son de vértigo. No puedo evitar asombrarme día a día. No me esperaba esto, la verdad. Es tremendamente emocionante.
Blogger y los seguidores.
Y a finales de 2008, Blogger coge de Twitter, pero a la inversa (en Twitter sólo salen los avatares de los que sigues), el rollo de los seguidores. Siempre miraba con cierta envidia sana a los blogueros que usaban Wordpress, que me parecía mejor en muchos aspectos. Pero Blogger dio con una fórmula que hace que tener un blogspot sea una ventaja. La mayor parte de los blogs añaden la invitación a seguirlo.
Al principio no lo entendí. Creía que con la tradicional lista de blogs valía, pero me di cuanta de lo bien que funcionaba. Con un par de clics, uno puede seguir a un blog que le gusta y este se añade a la lista de Reader, por lo que ya estás informado de lo que hace. Y empiezas a comentar de forma más asidua.
Durante los primeros meses perdí un poco el contacto con los blogs a los que no seguía directamente. Afortunadamente caí en la cuenta y me centré en configurar mejor Reader. Así ahora creo que estoy atento a lo que se publica en todos los sitios que me gusta leer.
No veo más que un crecimiento de la red que es esta comunidad de blogueros. Los blogs parecían más muertos que las redes sociales, pero ahora los veo muy vivos. Es una comunidad apasionante que se ha convertido en un lugar que me gusta. Un sitio donde estoy cómodo y que es mi hobby.
Leer un comentario a algo que has escrito sigue siendo tan apasionante como cuando sólo tenía una decena de lecturas por día. Ahora crezco hasta los cuarenta. Puede que sea poco en comparación con otros blogs, pero para mi es una barbaridad. Para mi es una emoción diaria. Mi sueño de crear un fancine se ha realizado y la cantidad de lecturas es muy superior a lo que esperaba. ¡Qué demonios! Aún me sorprende que alguien me lea. Aunque lo vea a menudo, todavía no termino de creérmelo.
Por eso os doy las gracias por pasaros tan asiduamente por este blog que también es vuestro, porque escribo con la mejor intención y con mi mejor estilo. Cuidando todo lo que añado para no meter la pata (al menos evitarlo) y que lo que añado pueda ser de vuestro interés.
Las entradas programadas.
Si uno publica a diario, necesita de algo que publique de manera programada las entradas. Al principio no me parecía muy ético, pero me ayudaba a publicar a diario. Me pareció bien y me quité de la cabeza tonterías. Es una oportunidad que nos da Blogger y debemos decidir nosotros si nos conviene usarla o no. Y en mi caso es un sí rotundo.
Además tiene una ventaja añadida. Cuando veo el blog por primera vez al día, me sorprende porque tengo la entrada delante como un lector externo. Y me lo leo como si no lo hubiese escrito yo. Es divertido. Me da muchas ganas de seguir.
Los comentarios a los amigos.
Otra cosa que me encanta de bloguear es visitar otros blogs de amigos que voy conociendo día a día, entrada a entrada en sus blogs. Y ahí me pongo a comentar. Un día abrí treinta páginas distintas desde Reader y comenté treinta veces. Después me sentí muy contento. Todas esas entradas me habían aportado mucho y me había acercado a los blogueros que habían escrito en sus sitios.
Comentar, como dicen muchas barras laterales, es una manera de alimentar los blogs. Igual que me gusta recibir comentarios, me gusta comentar en los blogs de los amigos. Y en otros que voy descubriendo. Cada día suelo dar con alguno que me encanta y al que empiezo a seguir, como si de un grupo de música estupendo que acabas de descubrir se tratase.
Los blog rolls, sacados muchas veces de la lista de seguidores ayudan mucho. Otra de las razones por las que Blogger se desmarca de los demás sitios de creación de blogs. Entras en un blog y ves en la barra lateral que otro bloguero se dedica a escribir sobre cosas apasionantes. De ahí a seguirle y a hacer un nuevo amigo, sólo es un paso. Cada vez estamos más conectados y el diálogo que es una bitácora se acrecienta. Todo dentro de una comunidad que no comparte fotitos o mensajes cortos. Cuando lees una entrada que puede ocupar varias páginas en formato impreso, estás reflexionando y enriqueciendo tu percepción del mundo. Te acerca a muchas personas que no viven en tu mismo lugar, sales de esos diez kilómetros en los que solemos circunscribir nuestra existencia para saber cosas de Cádiz, de Barcelona, de Venezuela, de Irlanda, de Suecia…
Incluso lees a las personas que admiras y algún que otro día te escriben. Ya sea en comentarios o por email. Nunca el blog deja de sorprenderme.
Cosas que quiero contaros y que me muero de ganas de hacerlo.
La anécdota más chula de Tonnerre de Brest tiene que ver con las entradas de la serie de cómic The Human Fly. Es una serie que se publicó en 1978 y 1979. Pues bien, no sólo comenté las aventuras, sino que añadí mis comentarios a las cartas publicadas por los lectores de entonces. Un día aparece en mi correo electrónico una carta de uno de aquellos chavales que en USA habían leído la serie y se habían tomado la molestia de escribir. ¡Treinta años después uno de aquellos lectores que vivieron los años de vigencia de la serie me escribía! Tuvimos un intercambio de correspondencia y descubrí a una persona madura, mayor que yo, que se había sorprendido de encontrarse mencionada en un blog hecho desde España y que comentaba lo que había escrito hacía treinta años. Cada vez que lo recuerdo me siento embargado por la emoción.
Más cosas emocionantes son las muchas cartas que he compartido con Óscar Lombana, autor de uno de los libros imprescindibles del año pasado, Papel y Plástico. Los correos de muchísima gente, destacando a Fermín, a Evil (con quién he llegado a tener un Chat para hacer una cuenta de Flickr), con Kaximpo, con Fauve, que me envía tantas cosas curiosas que muchas veces estoy en el gmail un montón de rato (y me encanta, sigue haciéndolo). Incluso he podido tener algún comentario con mi admirado Mauro Entrialgo. Todo gracias al blog.
Gente estupenda como ErgoB, un muchacho que mete cartoons rarísimos en su página de YouTube, ha sido tan amable de visitarme y comentar.
También Ivoox se metió en el blog de lleno. Uno de mis sitios favoritos. Enganchado también, aunque menos estoy a Twitter. Y pienso hacer un Facebook. Lo estrenaré hoy, para celebrar el aniversario y relacionarlo con la fecha de Tonnerre de Brest. Puede que sea menos importante para mi que mi blog, pero estoy seguro que también será otro aspecto emocionante de escribir en la red.
Mucho he escrito y no sé si habré dicho muchas tonterías, pero lo que quiero hacer ahora, como resumen y conclusión, es daros las gracias a todos por dar tanta vida a este pequeño blog-cajón de sastre y por darme la oportunidad de disfrutar de tantas cosas.
Voy a seguir escribiendo. Esto de cumplir añitos no es más que un momento de reflexión. Tengo muchas ideas para mejorar lo que os ofrezco, pero llevarán tiempo. La barra lateral necesita una buena reforma y sé lo que quiero hacer. Sólo que me supera en la cantidad de trabajo que requiere, pero lo haré, como hago todo con mucha paciencia. Seguro que sale bien y os ayuda a disfrutar más de lo que pueda ofreceros. Lo que no se para es el ritmo frenético que algunas veces supone publicar a diario. Tengo mucho que me gustaría contar. Espero seguir viéndoos por aquí, porque seguro que yo iré a visitaros, con tanta asiduidad como me sea posible. Y os leeré, para disfrutar de vuestros textos y para aprender de vosotros.
Muchísimas gracias a todos. Está siendo un placer.